La historia del Hospital Barros Luco comienza en el año 1888, época de gran actividad política y cambios, cuando José Manuel Balmaceda era Presidente de Chile.

La salud preventiva y primaria se encontraba en sus inicios y la situación en nuestro país era compleja. Las epidemias y la falta de higiene provocaban cientos de muertes. Para 1872 la tasa de mortalidad infantil se había elevado por un 80%. Sólo existían los hospitales San Juan de Dios, San Vicente, San José y El Salvador, recintos modestos de origen colonial, donde más que tratar a los pacientes, se mantenía aislados a los enfermos graves hasta su muerte.

Los hospitales eran apoyados por la Junta de Beneficencia y Asistencia Social, entidad semi-estatal supeditada a la iglesia católica y que canalizaba las donaciones privadas, encargándose de la dirección, administración y construcción de hospitales, casas de socorro, manicomios, asilos y orfelinatos.

Durante 10 años se discutió la necesidad de crear un Hospital Mixto General en la zona sur o sudoeste de Santiago. Ante esto, algunos médicos especializados en Europa comenzaron a generar conciencia sobre la necesidad de aumentar la infraestructura sanitaria. La misión de este grupo fue conseguir donaciones para construir un gran hospital para enfermos comunes.

El Presidente Federico Errázuriz, impulsa el proyecto de su construcción, que se transforma en la Ley 1406-1408, del 15 de enero de 1901. La Junta de Beneficencia adquiere la Chacra el Mirador del Gallo, que comprendía lo que es hoy el Club Hípico de Santiago. Posteriormente, se consideró insuficiente este terreno para un Gran Hospital y la Junta lo vendió.

El proyecto quedó en espera hasta agosto de 1908, en que se recibe como donación de Doña Silvia Hurtado, una chacra conocida como La Cuadra, en el sector El Llano -Subercaseaux, en donde finalmente se decide construir el hospital bajo los planos del arquitecto alemán Frederick Ruppel.

Dentro de la propuesta de Ruppel se contemplaba estacionamientos, una dotación de 796 camas, edificios especiales, como para el médico director, la posta de primeros auxilios, el desinfectorio, caballerizas, cochera, entre otros.

La primera piedra fue colocada el 24 de septiembre de 1911, en una ceremonia encabezada por el Presidente Ramón Barros Luco y bajo la bendición del Arzobispo de Santiago, Monseñor Juan Ignacio González Eyzaguirre.

En 1917, se terminó la edificación del Policlínico, el que se encontraba en la antigua posta de hospital. Allí se atendían las especialidades de Medicina, Cirugía y Ginecología.

En septiembre de 1919, en la casa patronal de la chacra se agrega una pequeña maternidad con 10 camas, que atiende a 40 a 50 partos normales.

En esa fecha el Presidente Juan Luis Sanfuentes dicta el primer Código Sanitario en América Latina y la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria. Ese mismo año, muere el ex presidente Ramón Barros Luco, legando al Hospital General Mixto la suma de $300.000.-

En 1923 la Sra. Mercedes Valdés, viuda de Barros Luco, donó un cheque por $400.000, lo que permitió iniciar la edificación de los dos pabellones diseñados: uno para 80-90 camas y otro de tres pisos para cocina y lavandería.

Luego de la donación, la Junta de Beneficencia decide bautizar el hospital con el nombre del ex presidente Ramón Barros Luco.

En 1926 fallece la Sra. Mercedes, dejando una cuantiosa herencia a la Junta, con el compromiso de implementar espacios religiosos como una Comunid ad y una Capilla, construyéndose el claustro con capilla a dosada en 1931.

En 1933, explota en S antiago una epidemia de tifus, obligando al centro asistencial a juga r un importante rol haciéndose cargo de 300 pacientes.En esta labor ayudan las religiosas de la Congregación Siervas del Espíritu Santo, quienes llegan al año siguiente y re alizan diversas funciones conduciendo las áreas de salud, atendiendo a los enfermos y administrando el hospital.

Desde la inauguración del hospital se fueron edificando variados recintos como: Servicio de Maternidad (1925) que contaba con 30 camas, la Farmacia del Policlínico (1935), la Unidad de Urgencia (1936), el Hospital Trudeau para tuberculosos (1947), el Servicio de Kinesiología (1950), Banco de Sangre (1965), Policlínico Adosado de Especialidades (1966), Servicio de Anatomía Patológica (1969) y Psiquiatría en 1970.

A fines de 1933 se llegó a tener un hospital que contaba con una atención externa que funcionaba en el Policlínico, del ex Servicio de Urgencia y una atención interna con hospitalizaciones en medicina, cirugía, ginecobstetricia, que se situaba en la ex maternidad.

En nuestros tiempos, debemos destacar la construcción del CDT, Centro de Diagnóstico y Tratamiento, el que fue inaugurado en 2002 y reemplazó al PAE (Policlínico Adosado de Especialidades) trayendo tecnología y mayor espacio de atención para los pacientes.

Así, queda conformado el Complejo Asistencial Barros Luco Trudeau. Uno de los establecimientos más grande del país y de mayor complejidad dentro de la red asistencial del Servicio de Salud Metropolitano Sur, el que atiende hoy en día a una población cercana a 1.500.000 personas.-

 

 

 

 

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